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Zaragoza en un fin de semana: qué ver, qué hacer y por qué es una de las escapadas más sorprendentes de España 🇪🇸

Hay ciudades que todo el mundo tiene apuntadas en su lista de viajes desde hace años… y luego existen otras que, sin hacer demasiado ruido, terminan conquistándote completamente cuando las visitas.

Y precisamente eso es lo que nos ocurrió en nuestra escapada de puente a Zaragoza.

Sinceramente, Zaragoza nunca suele aparecer entre los primeros destinos de escapada que la gente piensa en España. Muchas veces queda eclipsada por ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia. Pero después de pasar un fin de semana recorriendo sus calles, descubriendo su historia y disfrutando de su ambiente, entendimos perfectamente por qué quienes la visitan siempre terminan hablando maravillas de ella.

Porque Zaragoza tiene algo especial.

Es una ciudad elegante, histórica, monumental y al mismo tiempo muy cómoda de recorrer. Una ciudad donde puedes pasar de contemplar impresionantes restos romanos a descubrir palacios musulmanes, enormes plazas barrocas, calles llenas de tapeo y rincones con muchísimo encanto en apenas unos minutos caminando.

Además, tiene una ubicación perfecta para una escapada corta. Situada entre Madrid y Barcelona y perfectamente conectada por AVE, Zaragoza se convierte en uno de esos destinos ideales para desconectar un fin de semana sin necesidad de hacer un gran viaje.

Pero si hay algo que realmente impacta al llegar a Zaragoza es encontrarte cara a cara con la Basílica del Pilar.

Y es que aunque la hayas visto cientos de veces en fotografías… cuando aparece delante de ti junto al río Ebro, entiendes por qué se ha convertido en uno de los monumentos más impresionantes y reconocibles de toda España.

Sin embargo, Zaragoza es muchísimo más que la Basílica del Pilar.

Durante este fin de semana descubrimos una ciudad llena de historia, de arte, de gastronomía y de lugares que sinceramente no esperábamos que nos fueran a sorprender tanto.

Recorrimos el casco histórico, visitamos algunos de sus monumentos más importantes, disfrutamos del ambiente de El Tubo, contemplamos las mejores vistas de la ciudad desde el Puente de Piedra y descubrimos auténticas joyas históricas como el Palacio de la Aljafería o La Seo.

Además, en este viaje también tuvimos la suerte de alojarnos en el Hotel INNSiDE by Meliá Zaragoza, una auténtica maravilla de hotel que hizo todavía más especial nuestra escapada gracias a su ubicación, comodidad y atención al detalle.

Así que si estáis pensando en hacer una escapada diferente en España, en este post os vamos a enseñar absolutamente todo lo que podéis ver y hacer en Zaragoza durante un fin de semana, con recomendaciones, sitios imprescindibles y nuestra experiencia completa recorriendo una de las ciudades más sorprendentes del país.


Zaragoza

Dónde alojarse en Zaragoza


Durante nuestro viaje nos alojamos en el INNSiDE by Meliá Zaragoza y sinceramente fue una auténtica maravilla.

El hotel tiene una ubicación perfecta para recorrer el centro histórico caminando y eso en una escapada corta se agradece muchísimo.

La habitación era amplia, moderna y muy cómoda, cuidando cada detalle. Además, algo que nos encantó fue que el minibar era completamente gratuito como cortesía del hotel. También incluían pantuflas y pequeños detalles que hacen que la estancia sea todavía más agradable.

Pero si algo queremos destacar especialmente es el trato del personal. Todos fueron súper amables, atentos y serviciales en todo momento. Da gusto encontrarte con profesionales que realmente hacen que te sientas bien durante tu estancia.

Sin duda, una opción totalmente recomendable para alojarse en Zaragoza.


Día 1 en Zaragoza: descubriendo el corazón histórico de la ciudad


Calle Alfonso I: la mejor primera toma de contacto con Zaragoza

Después de instalarnos en el hotel y dejar las maletas, decidimos comenzar nuestra ruta descubriendo el auténtico corazón histórico de Zaragoza. Y sinceramente, no pudimos elegir mejor manera de empezar la escapada.

Nos dirigimos caminando hacia la famosa Calle Alfonso I, probablemente una de las calles más emblemáticas y reconocibles de toda la ciudad.

Y desde el primer momento ya empezamos a notar esa atmósfera especial que tiene Zaragoza.

La ciudad tiene algo muy diferente a otras grandes capitales españolas. Aquí todo se siente más tranquilo, más elegante y muchísimo más cómodo para recorrer caminando. No hay esa sensación de agobio constante de otras ciudades, y eso hace que puedas disfrutar muchísimo más de cada rincón.

La Calle Alfonso I es una de esas calles que realmente resumen perfectamente la esencia de Zaragoza.

A ambos lados empiezan a aparecer edificios históricos, pequeñas tiendas, cafeterías, terrazas y restaurantes llenos de ambiente. Mientras vas caminando, constantemente tienes la sensación de estar avanzando hacia algo importante.

Y es precisamente ahí donde ocurre uno de los momentos más bonitos de esta primera toma de contacto con la ciudad.

Porque conforme avanzas por la calle… poco a poco empieza a aparecer al fondo la silueta de la Basílica del Pilar.

Primero ves una torre.

Luego empiezan a asomar las demás.

Y de repente aparece completamente ante ti uno de los monumentos más impresionantes de toda España.

Sinceramente, es una imagen espectacular.

Es de esos lugares que, aunque hayas visto mil veces en fotografías o vídeos, cuando lo ves en persona cambia completamente.

Además, la Calle Alfonso I tiene muchísimo ambiente prácticamente a cualquier hora del día. Turistas haciendo fotografías, gente paseando tranquilamente, músicos callejeros, terrazas llenas y ese movimiento constante que hace que la ciudad tenga muchísima vida.

Durante el recorrido también merece muchísimo la pena mirar hacia arriba y fijarse en los detalles de muchos edificios históricos que pasan desapercibidos a simple vista. Zaragoza mezcla perfectamente arquitectura histórica con un ambiente moderno y dinámico.

Y algo que nos encantó especialmente fue cómo cambia la luz al final de la calle dependiendo de la hora del día.

Al atardecer, cuando el sol comienza a iluminar la piedra de la Basílica del Pilar, toda esta zona adquiere una atmósfera todavía más bonita y fotogénica.

De hecho, probablemente sea uno de los mejores lugares de Zaragoza para hacer fotografías y comenzar realmente a sentir la magnitud histórica de la ciudad.

Porque en ese momento entiendes perfectamente que Zaragoza no es solamente una ciudad de paso.

Es una ciudad con muchísimo patrimonio, muchísima historia y muchísimo más que descubrir de lo que mucha gente imagina antes de visitarla.

Calle Alfonso I


La Basilica del Pilar

Y finalmente llegamos al auténtico corazón de Zaragoza.

La impresionante Basílica del Pilar.

Sinceramente, por muchas fotografías que hayas visto antes del viaje… nada te prepara para verla en persona.

La primera sensación al entrar en la Plaza del Pilar es de absoluta magnitud. Las enormes dimensiones de la plaza, las torres elevándose hacia el cielo y la presencia constante del río Ebro convierten este lugar en uno de los rincones más espectaculares de toda España.

Y es que la Basílica del Pilar no es solamente el monumento más importante de Zaragoza.

Es uno de los grandes símbolos históricos y religiosos del país.

Además, hay algo muy especial en este lugar. La basílica cambia muchísimo dependiendo de la hora del día.

Por la mañana, la luz ilumina las fachadas creando unos tonos cálidos preciosos sobre la piedra.

Al atardecer, todo adquiere una atmósfera todavía más mágica.

Y por la noche, completamente iluminada, la imagen junto al Puente de Piedra es simplemente espectacular.

Nosotros recomendamos recorrer primero toda la Plaza del Pilar con calma antes de entrar.

Porque desde fuera ya merece muchísimo la pena detenerse a observar cada detalle arquitectónico.

Las enormes cúpulas cubiertas con azulejos de colores, las cuatro torres barrocas y las proporciones monumentales del edificio hacen que constantemente quieras parar para hacer fotografías.

Además, es uno de esos lugares donde siempre hay ambiente.

Turistas, peregrinos, artistas callejeros y gente local paseando hacen que la plaza tenga vida prácticamente durante todo el día.


La historia de la Basílica del Pilar

Pero más allá de su belleza, lo realmente fascinante de este lugar es toda la historia que guarda detrás.

Según la tradición cristiana, este es el primer templo mariano del mundo.

La historia se rem

onta al año 40 después de Cristo.

Cuenta la tradición que el apóstol Santiago se encontraba predicando el cristianismo en Hispania cuando la Virgen María se le apareció sobre un pilar de jaspe a orillas del río Ebro.

Y aquí llega uno de los detalles más sorprendentes.

La Virgen todavía seguía viva en Jerusalén cuando ocurrió esta aparición.

Por eso este lugar tiene una importancia tan especial dentro del cristianismo.

A partir de aquel momento se construyó una pequeña capilla alrededor de aquel pilar y, con el paso de los siglos, el templo fue creciendo hasta convertirse en la impresionante basílica barroca que vemos actualmente.

El edificio actual comenzó principalmente en el siglo XVII y es considerado una de las obras barrocas más importantes de España.


Entrando al interior de la Basílica del Pilar

Y sinceramente… el interior impacta muchísimo.

Nada más entrar empiezas a darte cuenta de las enormes dimensiones del templo.

Las bóvedas, la decoración, los altares y la luz que entra por diferentes zonas crean una atmósfera realmente impresionante.

Además, aquí encontramos obras de uno de los artistas más importantes de la historia de España: Francisco de Goya.

Sí, el famoso pintor aragonés dejó parte de su legado dentro de esta basílica.

Algunas de sus pinturas decoran las bóvedas del templo y merece muchísimo la pena detenerse a observarlas con calma.

Otro de los puntos más importantes es la Santa Capilla.

Es aquí donde se encuentra la pequeña imagen de la Virgen del Pilar sobre la famosa columna de jaspe.

Y llama muchísimo la atención porque la figura es bastante pequeña comparada con la inmensidad del templo.

Aun así, miles y miles de personas visitan este lugar cada año movidas por la fe, la tradición o simplemente por el enorme valor histórico y artístico que tiene.


Las bombas de la Guerra Civil Española

Uno de los episodios históricos más impactantes relacionados con la basílica ocurrió durante la Guerra Civil Española.

En 1936 varias bombas fueron lanzadas sobre Zaragoza y algunas llegaron a caer dentro o cerca de la basílica.

Sin embargo, ninguna explotó.

Todavía hoy pueden verse algunas de esas bombas expuestas dentro del templo.

Y sinceramente, impresiona muchísimo pensar en todo lo que ha vivido este lugar a lo largo de los siglos.

Guerra Civil

Subir a la torre del Pilar: una de las mejores vistas de Zaragoza

Y si vais a visitar la basílica, hay algo que os recomendamos muchísimo hacer.

Subir a una de sus torres.

Desde arriba se obtienen unas vistas espectaculares de Zaragoza, del río Ebro, del Puente de Piedra y de toda la Plaza del Pilar.

Además, desde esa altura puedes apreciar muchísimo mejor la dimensión real de la ciudad y las enormes cúpulas de la propia basílica.

Especialmente al atardecer las vistas son impresionantes.


Consejos para visitar la Basílica del Pilar

  • La entrada a la basílica es gratuita.

  • Merece muchísimo la pena visitarla tanto de día como de noche.

  • Si podéis, intentad entrar también al interior para contemplar las pinturas de Goya y la Santa Capilla.

  • Subir a la torre es totalmente recomendable si queréis las mejores vistas panorámicas de Zaragoza.

  • El Puente de Piedra es uno de los mejores lugares para hacer fotografías de la basílica.


Nuestra experiencia

Sinceramente, la Basílica del Pilar fue uno de esos lugares que consiguen emocionarte incluso aunque no seas especialmente religioso.

La mezcla entre historia, arte, arquitectura y toda la atmósfera que rodea este lugar hace que la visita sea realmente especial.

Y probablemente sea uno de esos monumentos que justifican completamente un viaje a Zaragoza.


Plaza del Pilar: una de las plazas más impresionantes de España 🇪🇸

Plaza del Pilar

Y después de recorrer la Calle Alfonso I finalmente llegamos al auténtico corazón de Zaragoza: la impresionante Plaza del Pilar.

Y sinceramente… es muchísimo más espectacular de lo que imaginábamos.

Porque no hablamos simplemente de una plaza bonita.

Hablamos de uno de los espacios urbanos más impresionantes de toda España.

La sensación al entrar aquí es difícil de explicar. Todo es enorme. La amplitud de la plaza, la dimensión de los edificios históricos, las torres de la Basílica elevándose sobre el skyline de Zaragoza… absolutamente todo consigue que te quedes mirando constantemente hacia todas partes.

Además, algo que hace todavía más especial este lugar es que la Plaza del Pilar no se siente únicamente como un sitio turístico.

Es un lugar lleno de vida.

Durante todo el día veréis gente paseando, artistas callejeros, familias, turistas haciendo fotografías y zaragozanos disfrutando tranquilamente de uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Y sinceramente, creemos que una de las mejores formas de disfrutar esta plaza es precisamente sin prisas.

Sentarse un rato, observar el ambiente y simplemente contemplar toda la arquitectura que rodea este lugar.

Porque aquí prácticamente cada edificio tiene una enorme importancia histórica.

Evidentemente, el gran protagonista es la impresionante Basílica del Pilar, considerada uno de los templos barrocos más importantes de España y símbolo absoluto de Zaragoza.

Pero la plaza guarda muchísimo más.

También encontramos La Lonja de Zaragoza, uno de los edificios renacentistas más importantes de Aragón. Antiguamente funcionaba como lugar de comercio para mercaderes y hoy en día se utiliza como sala de exposiciones.

Justo al lado se encuentra la impresionante Catedral del Salvador de Zaragoza, conocida popularmente como La Seo, una auténtica joya arquitectónica donde se mezclan estilos románico, mudéjar, gótico, renacentista y barroco.

También destaca el Ayuntamiento de Zaragoza, situado frente a la Basílica, aportando todavía más monumentalidad a toda la plaza.

Y uno de los rincones más curiosos es la famosa Fuente de la Hispanidad.

Esta fuente llama muchísimo la atención porque representa el mapa de Latinoamérica y fue construida para conmemorar el V centenario del descubrimiento de América en 1992.

Además, dependiendo de la época del año, la Plaza del Pilar cambia completamente.

En octubre se convierte en el epicentro de las famosísimas Fiestas del Pilar, una de las celebraciones más importantes de España, donde miles de personas llenan toda esta zona para vivir conciertos, eventos y la tradicional ofrenda floral a la Virgen.

Pero incluso fuera de fiestas, la plaza tiene una atmósfera espectacular.

Por la mañana transmite muchísima tranquilidad.

Al atardecer la luz comienza a iluminar las fachadas y las torres creando una imagen impresionante.

Y por la noche, completamente iluminada, adquiere un ambiente todavía más mágico.

De hecho, os recomendamos muchísimo venir varias veces durante vuestra escapada porque la experiencia cambia completamente según la hora del día.

Además, si os gusta la fotografía, este es probablemente uno de los lugares más fotogénicos de Zaragoza.

Desde prácticamente cualquier punto podéis conseguir imágenes increíbles de la Basílica del Pilar, especialmente con las torres reflejándose sobre el entorno del río Ebro.

Sinceramente, la Plaza del Pilar es uno de esos lugares que consiguen transmitir la grandeza histórica de una ciudad desde el primer instante.

Y probablemente sea el mejor lugar posible para comenzar a entender por qué Zaragoza sorprende tantísimo cuando la visitas.


La Seo de Zaragoza: la gran joya desconocida de la ciudad


Catedral del Salvador de Zaragoza

Aunque la mayoría de visitantes centran toda su atención en la impresionante Basílica del Pilar, nosotros os recomendamos muchísimo dedicar tiempo también a descubrir La Seo de Zaragoza.

Y sinceramente… fue uno de los lugares que más nos sorprendió durante toda la escapada.

Porque si el Pilar impresiona por su monumentalidad, La Seo enamora por su historia, su mezcla de estilos y la cantidad de detalles artísticos que esconde en cada rincón.

De hecho, estamos hablando de una de las catedrales más importantes y especiales de toda España.

Lo primero que llama muchísimo la atención es precisamente esa increíble mezcla arquitectónica que ha ido evolucionando a lo largo de los siglos.

Aquí conviven el románico, el gótico, el mudéjar, el renacentista y el barroco, creando un edificio completamente único.

Y es que La Seo refleja perfectamente todas las culturas que han pasado por Zaragoza a lo largo de su historia.

Porque antes de convertirse en catedral cristiana, este lugar también fue templo romano, iglesia visigoda y mezquita musulmana.

Por eso recorrer La Seo es prácticamente hacer un viaje por la historia de Zaragoza.

Uno de los elementos más impresionantes del exterior es su espectacular muro mudéjar.

Y sinceramente, cuando lo ves de cerca entiendes perfectamente por qué está declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Los dibujos geométricos realizados en ladrillo y cerámica son absolutamente increíbles y convierten esta fachada en una de las grandes joyas del arte mudéjar aragonés.

Pero el interior tampoco se queda atrás.

Nada más entrar, la sensación es impresionante.

La catedral tiene una atmósfera muchísimo más íntima y silenciosa que la Basílica del Pilar, lo que permite disfrutar muchísimo más de todos los detalles arquitectónicos y artísticos.

Y sin duda, una de las auténticas joyas de La Seo es su espectacular retablo mayor.

Considerado una de las grandes obras maestras del gótico europeo, está realizado principalmente en alabastro y tiene un nivel de detalle absolutamente espectacular.

Las figuras, expresiones y escenas religiosas están tan trabajadas que cuesta creer que fuese realizado hace siglos.

Otro detalle que nos encantó fueron sus capillas laterales, los techos decorados y la tranquilidad que se respira dentro del templo.

Además, algo que mucha gente no sabe es que durante siglos La Seo fue la catedral principal de Zaragoza, compartiendo importancia religiosa con la Basílica del Pilar.

Por eso, aunque muchas veces quede un poco eclipsada por el Pilar, sinceramente creemos que visitar La Seo es totalmente imprescindible para entender la historia y el patrimonio de Zaragoza.

Y de hecho, para nosotros fue una de las visitas más bonitas y sorprendentes de todo el viaje.

Catedral del Salvador

El Puente de Piedra y las mejores vistas de Zaragoza

Si hay un lugar imprescindible en Zaragoza para detenerse unos minutos, disfrutar del paisaje y entender realmente la belleza de la ciudad, ese sitio es el Puente de Piedra.

Y sinceramente… probablemente sea uno de los rincones más bonitos de toda Zaragoza.

Este puente histórico cruza el río Ebro desde hace siglos y conecta el casco histórico con una de las panorámicas más espectaculares de la ciudad. De hecho, es uno de esos lugares donde inevitablemente terminas parándote muchísimo más tiempo del que esperabas.

Porque desde aquí se obtiene la imagen más icónica de Zaragoza.

Frente a vosotros aparece la imponente silueta de la Basílica del Pilar elevándose junto al río, con sus enormes torres barrocas reflejándose sobre el agua y creando una estampa absolutamente increíble.

Y aunque durante el día las vistas ya son preciosas… cuando realmente se vuelve mágico es al amanecer y al atardecer.

La luz cálida iluminando la piedra del puente, el reflejo del Pilar sobre el Ebro y el ambiente tranquilo que se crea hacen que sea uno de esos lugares perfectos para simplemente parar, contemplar Zaragoza y disfrutar del momento.

Además, este puente no solamente tiene valor paisajístico, sino también histórico.

Su origen medieval lo convirtió durante siglos en uno de los accesos principales a la ciudad y todavía hoy conserva ese carácter monumental que lo hace tan especial.

Mientras lo recorréis, os recomendamos ir fijándoos también en los famosos leones del Puente de Piedra, otro de los símbolos más conocidos de Zaragoza.

Sin duda, es uno de los lugares más fotografiados de toda la ciudad y entenderéis perfectamente por qué en cuanto lleguéis aquí.

Y sinceramente, si vais a Zaragoza, hay una fotografía que no puede faltar: la Basílica del Pilar vista desde el Puente de Piedra. Porque probablemente sea una de las imágenes más bonitas de toda España.

Puente de Piedra

Palacio de la Aljafería: la joya musulmana de Zaragoza

Otro de los grandes imprescindibles que no podéis perderos en Zaragoza es el impresionante Palacio de la Aljafería.

Y sinceramente… fue uno de los lugares que más nos sorprendió de toda la ciudad.

Porque muchas veces cuando pensamos en arquitectura islámica en España, automáticamente nos viene a la cabeza la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba, pero muy poca gente conoce la enorme importancia histórica y artística que tiene este palacio zaragozano.

Y os aseguramos que merece muchísimo la pena.

El Palacio de la Aljafería fue construido en el siglo XI durante la época musulmana como residencia de los reyes hudíes del reino taifa de Saraqusta, el antiguo nombre árabe de Zaragoza.

De hecho, estamos hablando de uno de los palacios islámicos más importantes y mejor conservados de toda España.

Desde el exterior ya llama muchísimo la atención su aspecto fortificado, con murallas y torres que recuerdan prácticamente a una fortaleza medieval.

Pero lo realmente espectacular aparece cuando cruzas sus puertas.

El interior es una auténtica maravilla.

Patios llenos de arcos islámicos, detalles geométricos, yeserías, techos decorados y rincones que reflejan perfectamente la mezcla cultural e histórica que ha vivido Zaragoza durante siglos.

Uno de los espacios más impresionantes es el Patio de Santa Isabel, considerado el corazón del palacio y uno de los rincones más bonitos de todo el conjunto.

Aquí la arquitectura musulmana muestra toda su elegancia y delicadeza.

Además, algo muy curioso es que el palacio fue transformándose a lo largo de los siglos.

Tras la reconquista cristiana, los Reyes Católicos también realizaron importantes modificaciones, añadiendo nuevas salas y elementos renacentistas que convierten el edificio en una mezcla arquitectónica absolutamente fascinante.

Precisamente esa combinación entre arte islámico, mudéjar, gótico y renacentista es lo que hace que la visita sea tan especial.

Y sí… inevitablemente recuerda en algunos momentos a la Alhambra de Granada, aunque con una esencia completamente diferente y muchísimo menos masificada.

Actualmente, además de ser uno de los monumentos más importantes de Aragón, el Palacio de la Aljafería también alberga la sede de las Cortes de Aragón.

Nuestra recomendación es que reservéis bastante tiempo para visitarlo con calma, porque es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse a observar cada detalle.

Además, si podéis, os recomendamos muchísimo realizar la visita guiada, ya que entender toda la historia que hay detrás del palacio hace que la experiencia sea todavía más impresionante.

Sin duda, uno de los lugares más bonitos, históricos y sorprendentes de Zaragoza.



Zaragoza romana: el increíble pasado de Caesaraugusta

Mucha gente no sabe que Zaragoza tiene uno de los pasados romanos más importantes de España.

Y sinceramente, es una de las cosas que más nos sorprendió durante nuestra escapada.

Porque antes de llamarse Zaragoza… esta ciudad fue conocida como Caesaraugusta, una gran colonia romana fundada por el emperador César Augusto alrededor del año 14 a.C.

De hecho, fue una de las pocas ciudades del Imperio Romano que recibió directamente el nombre del emperador, lo que ya nos da una idea de la enorme importancia que tuvo este enclave en aquella época.

Situada junto al río Ebro, Caesaraugusta se convirtió en un punto estratégico clave tanto a nivel comercial como militar, llegando a ser una ciudad próspera, moderna y perfectamente organizada para la época.

Y lo más impresionante es que todavía hoy pueden visitarse muchísimos restos arqueológicos repartidos por el centro histórico de Zaragoza.

Uno de los más importantes es el Museo del Teatro de Caesaraugusta.

Este antiguo teatro romano llegó a tener capacidad para unas 6.000 personas y era uno de los edificios más importantes de la ciudad romana. Hoy en día puede recorrerse parte de sus estructuras originales y descubrir cómo eran los espectáculos públicos hace más de dos mil años.

Muy cerca también encontramos el Museo del Foro de Caesaraugusta, donde se conservan restos del antiguo foro romano, que era el auténtico centro político, económico y religioso de la ciudad.

Aquí podréis ver antiguas conducciones, canalizaciones y estructuras originales que permiten imaginar perfectamente cómo era la vida cotidiana en Caesaraugusta.

Otro de los lugares más curiosos es el Museo del Puerto Fluvial de Caesaraugusta.

Y es que el río Ebro fue fundamental para el crecimiento de la ciudad romana.

Gracias a este puerto llegaban mercancías de diferentes lugares del Imperio Romano, convirtiendo a Zaragoza en un importante núcleo comercial de Hispania.

Además, paseando por el centro histórico todavía pueden verse restos de las antiguas Murallas Romanas de Zaragoza, construidas para proteger la ciudad.

Es increíble pensar que algunas de estas estructuras llevan en pie prácticamente dos mil años.

Lo mejor de todo es que Zaragoza ha sabido integrar perfectamente toda esta herencia romana con el resto de etapas históricas de la ciudad.

Porque aquí conviven restos romanos, arte mudéjar, palacios musulmanes, iglesias barrocas y arquitectura renacentista prácticamente en las mismas calles.

Y sinceramente, si os gusta la historia, Zaragoza os va a sorprender muchísimo más de lo que imagináis.


Museo de los Faroles y Rosario de Cristal: una de las tradiciones más sorprendentes de Zaragoza

Uno de los lugares más curiosos y diferentes que visitamos durante nuestra escapada a Zaragoza fue el Museo de los Faroles y Rosario de Cristal.

Y sinceramente… nos sorprendió muchísimo más de lo que esperábamos.

Porque no estamos hablando de un museo convencional.

Aquí se conserva una de las tradiciones más espectaculares y únicas de Zaragoza: el famoso Rosario de Cristal, una impresionante procesión formada por enormes faroles artesanales iluminados desde el interior que recorren las calles de la ciudad durante las fiestas del Pilar.

Nada más entrar al museo te das cuenta de que este sitio tiene algo especial.

El ambiente es completamente diferente. La iluminación tenue, el brillo de los cristales y el silencio del lugar hacen que parezca casi mágico.

Los protagonistas absolutos son los enormes faroles procesionales realizados en cristal y metal, auténticas obras de arte elaboradas con un nivel de detalle impresionante.

Muchos representan escenas religiosas, misterios del rosario, templos o estructuras monumentales, y algunos son realmente gigantescos.

Lo más increíble es imaginar que todos estos faroles salen en procesión por las calles de Zaragoza completamente iluminados.

Y precisamente por eso esta tradición se ha convertido en uno de los grandes símbolos culturales y religiosos de la ciudad.

El origen del Rosario de Cristal se remonta al siglo XIX y desde entonces se ha mantenido como una de las celebraciones más importantes y emocionantes de Zaragoza, especialmente durante las Fiestas del Pilar.

Uno de los elementos más impresionantes del museo es la gran carroza de la Virgen del Pilar, acompañada de composiciones espectaculares hechas completamente en cristal.

Además, la luz reflejándose en cada una de las piezas crea una atmósfera realmente preciosa.

Es uno de esos lugares que probablemente mucha gente pasa por alto cuando visita Zaragoza… pero que sinceramente merece muchísimo la pena.

Y aunque no seas especialmente religioso, el valor artístico, histórico y cultural de este museo hace que la visita resulte súper interesante.

Además, es una visita perfecta para complementar el recorrido por el centro histórico de Zaragoza, ya que se encuentra muy cerca de la Plaza del Pilar.

Sin duda, uno de los rincones más originales y sorprendentes que descubrimos durante nuestro fin de semana en Zaragoza.


Museo de los Faroles

Iglesia de San Juan de los Panetes

Otro de los monumentos históricos que también nos encontramos muy cerca de la Plaza del Pilar es la Iglesia de San Juan de los Panetes, una de las iglesias más bonitas y reconocibles de Zaragoza.

Y sinceramente… es de esos lugares que llaman la atención inmediatamente.

Ubicada a escasos metros de la Basílica del Pilar y muy cerca del famoso Mercado Central, esta iglesia destaca sobre todo por su elegante torre octogonal inclinada, uno de los elementos más curiosos y característicos de Zaragoza.

De hecho, muchas personas la comparan incluso con una pequeña “torre inclinada” zaragozana.

La iglesia que vemos actualmente fue construida principalmente durante el siglo XVIII en estilo barroco, aunque el lugar tiene muchísima más historia detrás.

Aquí anteriormente se encontraba una iglesia vinculada a la Orden de San Juan de Jerusalén, también conocida como la Orden de Malta, una de las órdenes religiosas y militares más importantes de la Edad Media.

Uno de los detalles más bonitos de esta iglesia es precisamente cómo aparece integrada dentro del entorno histórico de Zaragoza.

Cuando paseas por toda la zona de la Plaza del Pilar y comienzas a recorrer sus alrededores, San Juan de los Panetes aparece como otro de esos monumentos que terminan enriqueciendo todavía más el impresionante conjunto monumental de esta parte de la ciudad.

Además, dependiendo de la hora del día, la luz sobre la fachada cambia muchísimo y al atardecer adquiere unos tonos dorados realmente espectaculares.

Nosotros os recomendamos parar unos minutos aquí, observar todos los detalles arquitectónicos y aprovechar para hacer fotografías porque es uno de los rincones más fotogénicos de Zaragoza.

Especialmente desde determinados ángulos donde pueden verse al mismo tiempo la torre de San Juan de los Panetes y las torres de la Basílica del Pilar al fondo.

Es una parada breve, pero totalmente imprescindible durante cualquier ruta por el centro histórico de Zaragoza.


Tapeo por El Tubo: dónde comer en Zaragoza

Si hay un lugar en Zaragoza donde realmente se vive el ambiente de la ciudad, ese sitio es El Tubo.

Y sinceramente… nos encantó.

Se trata de una de las zonas más famosas y con más ambiente de Zaragoza, un auténtico laberinto de calles estrechas lleno de bares, tabernas, restaurantes y pequeñas tascas donde la gastronomía se convierte prácticamente en una experiencia.

Aquí no vienes solamente a comer.

Vienes a disfrutar del ambiente, del tapeo, de ir parando de bar en bar y de descubrir algunos de los sabores más típicos de Aragón.

Especialmente por la noche, El Tubo tiene una atmósfera espectacular.

Las calles se llenan completamente de gente, el ambiente es súper animado y literalmente da igual el día de la semana porque siempre hay vida.

Además, algo que nos gustó muchísimo es que mezcla perfectamente bares tradicionales de toda la vida con sitios más modernos y gastronómicos, por lo que hay opciones para todos los gustos.

Entre algunas de las cosas típicas que os recomendamos probar se encuentran:

  • Las famosas migas aragonesas

  • El ternasco

  • Croquetas caseras

  • Jamón

  • Montaditos

  • Borrajas

  • Tapas gourmet

  • Embutidos aragoneses

  • Quesos de la zona

Y una de las mejores formas de recorrer El Tubo es precisamente hacerlo sin prisas.

Ir entrando en distintos bares, pedir una tapa en cada sitio y dejarse llevar un poco por el ambiente.

Porque al final, gran parte de la esencia de Zaragoza también se descubre aquí, entre terrazas, tapas y calles llenas de vida.

Además, muchas de las tabernas mantienen todavía esa estética tradicional tan auténtica que hace que la experiencia sea todavía más especial.

Así que si visitáis Zaragoza… reservad al menos una noche para disfrutar de El Tubo, porque probablemente terminará convirtiéndose en uno de vuestros momentos favoritos del viaje.


Merece la pena visitar Zaragoza?

Totalmente sí.

Zaragoza nos pareció una ciudad súper completa para una escapada de fin de semana.

Tiene historia, monumentos impresionantes, buena gastronomía, muchísima vida y además es una ciudad muy cómoda para recorrer caminando.

Y sinceramente creemos que es una de las ciudades más infravaloradas de España.

Así que si estáis buscando una escapada diferente para un puente o un fin de semana… apuntad Zaragoza porque merece muchísimo la pena.


Vídeo completo de nuestra escapada a Zaragoza 🎥

Ya tenéis disponible en nuestro canal de YouTube el vídeo completo de nuestra escapada a Zaragoza, donde os enseñamos todos los lugares imprescindibles de la ciudad, nuestra experiencia alojándonos en el Hotel INNSiDE by Meliá Zaragoza, rutas por el casco histórico, la impresionante Basílica del Pilar, La Seo, el ambiente de El Tubo y muchísimos rincones más que nos sorprendieron durante este fin de semana.

Si estáis organizando una escapada a Zaragoza o simplemente queréis descubrir todo lo que puede ofrecer esta ciudad, os recomendamos muchísimo ver el vídeo completo porque os enseñamos la experiencia de una forma mucho más cercana y real, recorriendo la ciudad paso a paso con nosotros.


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